Arte al servicio de educación: Explorarte

Bettina

 

Bettina Ingham, Directora General y fundadora de Explorarte, comenzó su andadura como docente en España cuando hace algo más de 25 años se casó y se vino a vivir a Madrid. La coyuntura especial en la que se encuentra la educación y su colaboración con algunas instituciones nacionales e internacionales hicieron que abandonara su labor como profesora de inglés y de ciencias —en la misma lengua—  y comenzara a enfocar su carrera en el desarrollo de programas de educación para centros. Su labor consiste en implementar herramientas activas e innovadoras y allanar el camino a los profesores para que puedan incorporar las nuevas metodologías al aula. Principalmente son dos las herramientas que ayuda a incorporar en los currículos de los colegios: el Pensamiento Visible y las Estrategias de Pensamiento Visual, haciendo del arte un efectivo mecanismo para el desarrollo de habilidades afectivas, cognitivas y sociales en los alumnos.

 

NeuroK: ¿Cómo surge la idea de crear Explorarte?

Bettina Ingham: “A veces el recorrido de la vida te lleva por caminos curiosos. Vine a Madrid hace 25 cuando me case con un español, y uno se va reinventando a los traslados. Estuve trabajando unos cuantos años en colegios dando inglés y ciencias también en inglés. Por motivos personales deje unos años de trabajar y, como siempre estoy enredando, tuve la suerte de entrar en contacto con una fundación que se llama Artevida, cuya fundadora, a la que conocía, es también argentina. Tenían sedes en Buenos Aires (Argentina), Sao Paulo (Brasil) y, posteriormente, abrieron en Madrid. Ella y su equipo realizaban proyectos expositivos tanto en museos como en colegios públicos de la Comunidad Autónoma de Madrid durante cinco años. Con la crisis esta persona cerró la sede madrileña de la fundación por el descenso de los patrocinios y se marchó. Pensé que había que continuar su labor porque las estrategias de pensamiento visual era una herramienta tan poderosa que sería una pena que no se continuara realizando esta labor. Fue ahí cuando decidí fundar Explorarte. Continué mi formación para indagar en otras áreas y descubrí Project Zero, propuesta de la Universidad de Harvard para vincular las distintas metodologías —porque todas se tocan— y buscar el punto de encuentro. Eso es lo que tratamos de trasladar hoy en día a través del Pensamiento Visible y las Estrategias de Pensamiento Visual ”.

NK: ¿No hay un exceso de metodologías que puede hacer que los profesores estén un poco sobrepasados?

B.I.: “Hay profesores que vienen y nos dicen que hay muchas modas: ahora nos toca aprendizaje por proyectos, ahora cooperativo, ahora…  y estas metodologías pueden integrarse todas entre sí. Lo interesante es encontrar un modelo que sea útil al profesor y que vaya acorde tanto con el profesorado como con el grupo de alumnos. Con las rutinas de pensamiento ya se están tocando otras metodologías como el trabajo cooperativo, por ejemplo, o la parte emocional y la creatividad… No se tienen por qué angustiar los profesores, nosotros tratamos de abrirles camino y que sea también cómodo para ellos a la hora de empezar a implementar estas herramientas”.

NK: ¿Cómo lográis facilitar esta implementación?

B.I.: “Hacemos que se sientan muy acompañados la hora de empezar. Saben que posteriormente tienen que ir profundizando en los diferentes campos y que luego, a la hora de soltarse, hay mucho más para dar. No impartimos todo el contenido intenso y lo dejamos ahí, desde Explorarte hemos intentado tender una mano para que todo sea lo más aplicable posible.

En un obra de arte está el artista, está la propia obra y está el espectador. Sin el espectador una obra nunca va a cobrar ningún sentido. Nosotros nos centramos más en el observador y en la conexión que hace con la obra de arte. Eso es lo que buscamos, que conecte con la obra para hacerla suya y construir significados que se relacionan con el observador. En los niños, tendríamos que empezar a apreciar la obra de arte a partir de la observación y no a partir de la la información de contenido, de la historia del artista y de la obra en sí. En el disfrute, en el descubrimiento de esa pieza está la labor del docente. Esa obra de arte no la van a olvidar jamás. La información siempre está a mano para aquel que quiera trabajar posteriormente con ella pero el placer estético entra por ósmosis, se suscita interés desde la experiencia personal. De esta manera, cuando llegan a casa no se olvidan de todo el rollo que se les ha contado”.

NK: ¿Cómo trabaja Explorarte con los centros?

B.I.: “Las metodologías están, en general, muy separadas entres sí y nuestra labor es tener un contacto directo con el profesor. Le hacemos un seguimiento para que desde la formación puedan aplicar lo aprendido al aula desde el primer momento. Esa es un poco nuestra fortaleza, saber lo que sucede en la clase, estar muy cercanos al profesor para que reciba fundamentos teóricos de estas metodologías pero, sobre todo, darles ideas que puedan llevarlo a la práctica, ideas que sean fáciles para aplicar y que cobren un sentido y no se queden sólo en planteamientos teóricos. Un docente no puede decir me especializo en cooperativo o me especializo en tal o cual metodología la propuesta que nosotros hacemos es incorporar todas las metodologías de una forma natural a las estrategias de pensamiento visual y a las estrategias de pensamiento visible. Disponemos de un conocimiento amplio del resto de herramientas”.

NK: ¿En qué consiste el pensamiento visual?

B.I.: “Tiene un valor muy poderoso pero nos está costando mucho poder introducirlo porque las artes siempre han sido relegadas a un segundo plano. Se han visto como algo vinculado a las manualidades o, como mucho, al dibujo técnico. Pero en nuestro caso no enseñamos arte: nos valemos del arte como una herramienta para el desarrollo de habilidades de pensamiento, afectivas y sociales”.

NK: ¿Cómo se aplica en el aula?

B.I.: “Es una metodología basada en preguntas abiertas donde podemos estar desde 15 a 20 o 25 minutos hablando en torno a una obra de arte, en la que los alumnos tienen la oportunidad de decir lo que ven, lo que piensan o lo que sienten sin estar condicionados por los contenidos; sino, a poder explayarse sobre lo que les transmite. Es sencillo de poner en práctica, el facilitador va vinculando el arte con el resto del currículo. Se arman sesiones entorno a 3 o 4 obras de arte que siguen un hilo conductor y se desarrollan los objetivos que se quieren trabajar. Es a partir de la observación que se obtiene la reflexión. El diálogo y la escucha son fundamentales como disparadores de nuevas ideas. Tiene una parte importante de trabajo cooperativo porque en el grupo se promueve principalmente la escucha y en esa escucha de las dudas, la opinión de unos siempre es disparadora de nuevas ideas en el grupo».

NK: ¿Cómo ayuda esto a los alumnos?

B.I.: “Se toca el área afectiva en el proceso. Muchas veces alumnos que tienen problemas curriculares o de aprendizaje en este área se sienten muy cómodos y puedan compartir cosas que en otros casos no tiene oportunidad de hacer”.

NK: ¿Es una metodología bien aceptada por los niños?

B.I.: “Yo tengo una pasión tremenda con esta metodología porque para mí ha sido una revelación. Y para los profesores también, porque descubren y conocen mejor a sus alumnos: es crear una oportunidad para ellos y para el profesor. Se logra una cercanía al alumno desde un ángulo totalmente distinto, entonces esto permite que luego puedan trabajar mucho mejor otras áreas dentro del currículo. Incluso, a veces, salen problemas de tipo psicológico que el profesor puede detectar simplemente preguntando al niño por lo que está pasando en una determinada obra de arte. Otra de las características es que el profesor no da por buena o por mala ninguna de las respuestas, sólo escucha. Esta metodología tira mucho del bagaje cognitivo y experiencial del niño. Luego abres un diálogo y preguntas por la opinión de los demás. Con esto vas generando significados en torno a una obra de arte pero completamente relacionados al grupo en particular. Siempre salen cosas distintas, nunca hay una reacción igual entre un grupo y otro. Luego el profesor con la herramienta de la estrategia del pensamiento visual va conduciendo la sesión”.

NK: ¿Y los padres y profesores?

B.I.: “Es una metodología acogida por padres y profes de una manera muy positiva. Su principal miedo, como me dicen, es que algunos no saben nada de arte. ¡Pero es que no tienen por qué saber de arte!, les estamos dando una herramienta que es una manifestación universal del hombre, el ser humano siempre ha necesitado crear a través del arte y, sin embargo, a lo largo del tiempo lo hemos relegado en educación a un segundo plano. No se necesitan conocimientos de arte ni para hacer arte ni para entender el arte.

Siempre me encuentro el handicap de profesores que están muy mareados de la multitud de formaciones emergentes y que no saben cómo llevar todo eso al aula de una manera coherente y sin agobiarse. Hay mucha ansiedad en los equipos directivos por la competencia entre centros, hay que ser realistas en todo esto —que es maravilloso y se consiguen resultados fantásticos si se sabe implementar bien— y que el profesor no termine fusilado en el camino. Estamos muy preocupados con esto, con que termine siendo un desastre pues muchos van como patos mareados y eso se acaba transmitiendo a los alumnos”.

NK: ¿Hacia dónde os estáis enfocando ahora?

B.I.: “Últimamente estoy trabajando sobre el valor de una buena pregunta, cómo enseñar y fomentar la indagación en el aula. Una mejor indagación por parte del profesor y una mejor indagación por parte de los alumnos. Esto se debe sumar a otras metodologías y a la inquietud personal de saber que detrás de todo está la pregunta siempre. Debemos trabajar la pregunta incluso por encima de la respuesta. Nunca hemos trabajado la pregunta y cómo preguntar”.

NK: ¿Y a nivel de familias?

B.I.: “Ahora estamos proyectando talleres de padres con hijos para fortalecer la comunicación entre ambas partes. Mediante estas herramientas favorecemos una comunicación distinta a la habitual y el intermediario es la obra de arte. Se descubren unos y otros, realmente es muy satisfactorio. Con empresas también hemos hecho cosas similares. Hemos trabajado mucho con la Fundación Botín, colaboramos estrechamente con ellos y ahora mismo estamos en la Unidad de Hematología y Oncología en el Hospital Montepríncipe y con la Fundación Aladina estamos moviendo algo para colaborar”.

NK: ¿Cómo está, a tu juicio, el estado del sistema educativo español?

B.I.: “No estoy tan negativa como otras personas. En este momento está pasando algo bueno, hay mucho revuelo y, lo más importante, hay un reconocimiento de que hay cosas que se están haciendo mal y poniendo el foco de atención en las necesidades de los alumnos. Hay mucha voluntad por querer hacerlo pero está costando el cómo. Son cambios que hay que hacer con cabeza, ‘quien mucho abarca poco aprieta’, hay que hacer la transformación poco a poco y apoyando mucho, pero mucho, mucho al profesor que está el aula. Porque a veces los equipos directivos están muy alejados de la realidad del profesorado y necesitan implicarse más, es el profesor quien al final tiene que implementar todo esto.

Veo también muchas incongruencias desde el Ministerio de Educación, que también están tratando de poner orden; aunque también van un poco sin rumbo, recibiendo muchos inputs de lo que se está haciendo en otros sitios. Es esperanzador y me alegra ver que están pidiendo ayuda a gente que de verdad sabe de esto, por ejemplo a José Antonio Marina y otras personas que no están involucradas directamente con la política y que pueden ayudar. Al menos se está intentado, no estamos en una situación idónea, para nada, pero yo veo un futuro esperanzador sin que nos quedemos anclados. Y siempre vamos a tener más necesidad de flexibilizar el currículo escolar, porque los momentos cambiantes que vivimos requieren mucha más flexibilidad y creatividad”.

NK.: En un futuro, ¿cuál sería para ti el sistema educativo ideal?

B.I.: “Una cosa es la que me puedo imaginar y otra la que me gustaría. Para mi la educación ideal sería aquella que ofreciera al alumno las herramientas que le van a hacer falta para gestionar su pensamiento, para responder a los problemas de su vida, tanto laborales como afectivos. Espero que todas estas metodologías calen y que los alumnos se puedan llevar esto en su mochila para que el dia del mañana, con los cambios que vendrán y que van a ser muchos, estén a la altura para afrontarlos y que tienen mucho que ver con esa gestión del pensamiento, de la afectividad y de la sociabilidad. No sé si se va alcanzar pero es necesaria una concienciación y echar un poquito el freno a la rapidez con la que se pretende hacer el cambio, porque la depresión infantil también se está incrementado. No sé si he contestado porque no termino mucho de ver cómo será”.