E-learning aplicado a la formación laboral

E-learning

De educación online a formación online

Siempre que se habla del término e-learning tendemos a vincularlo con la educación escolar o, como mucho, universitaria. Hoy queremos reflexionar sobre la utilidad de la educación online en el campo de la formación interna de la empresa. Si atendemos a estudios realizados sobre esta materia en los últimos años —como el publicado en el medio digital Universia— el porcentaje de empresas españolas que utilizan la formación online se encuentra en torno al 63%, cifra algo más elevada que la de  nuestros vecinos europeos, en la que que el 52% de las compañías elige estas metodologías a la hora de que sus trabajadores complementen y actualicen sus conocimientos. La cifra se eleva hasta el 68% si las empresas cuentan con más de 10.000 empleados.

Donde quieras cuando quieras

La implementación de este tipo de formación es mucho más funcional, al permitir una mayor conciliación de la vida laboral y la formación que se nos vaya demandando con la vida personal del empleado, lo que hará que el trabajador aprenda mejor y esté más motivado, aumentando así su productividad. La escalabilidad también es una de las ventajas del e-learning. Al no necesitar de una clase física que condicione el número del alumnado se pueden impartir cursos a un elevado número de personas al mismo tiempo, sin una mayor inversión de tiempo ni de esfuerzo para el docente. Otra de la fortalezas de los cursos no presenciales es la total disponibilidad de horarios. En muchas ocasiones, los empleados aprovechan su tiempo libre para adquirir conocimientos sin que interfiera en la productividad y, por tanto, repercuta en la empresa. Gracias a poder acceder a las unidades desde cualquier lugar y a cualquier hora se facilita la incorporación de la formación a la vida y las rutinas del usuario.

A todas estas ventajas hay que unir la del seguimiento personalizado que se puede hacer de cada alumno y que permite ir cotejando su evolución tanto personal como del conjunto del grupo. Los datos extrapolados pueden servirnos de guía sobre el avance del curso e ir modificando en función de las necesidades del grupo. Además, gracias a las ventajas que supone conocer la actividad del educando podemos personalizar y adecuarnos a las necesidades de cada alumno.

El futuro de la formación es online

En el modelo socio-económico al que nos dirigimos, la formación continuada de nuestros empleados será una necesidad cada vez más acuciante. La permanente exigencia de ponernos al día con los avances cada vez más rápidos que se van produciendo en todos los ámbitos, hace indispensable una puesta al día continuada y permanente. La formación online nos permite dar respuesta a esos nuevos desafíos sin la necesidad de contratar formadores o nuevos trabajadores que cubran las demandas que van surgiendo. Esto supone, por lo tanto, un ahorro considerable para la empresa.

Si el futuro de la educación reglada pasa por incluir formación online, tendiendo cada vez más a formatos mixtos de formación presencial y no presencial, es lógico que cada vez más empresas se sumen a esta tendencia e implementen la formación online en sus planes de estrategia.

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