Las empresas empiezan a demandar un Director de Aprendizaje

Este es un mundo altamente competitivo en el que, cada vez más, la adecuada formación de los trabajadores y la gestión interna del conocimiento son claves en el devenir de las empresas.
En este escenario emerge con fuerza la figura del Director de Aprendizaje (CLO del inglés Chief Learning Officer), en algunos casos también llamado Director de Conocimiento (CKO, del inglés Chief Knowledge Officer).

 

Labores de un CLO

Históricamente la gestión de la formación interna ha dependido del departamento de Recursos Humanos pero en los últimos años las empresas están dando más relevancia tanto a la formación interna como a la gestión del conocimiento como catalizador indispensable para la innovación y por tanto la mejora competitiva. Es por ello que cada vez hay más empresas con un responsable específico para estas tareas, el CLO, que en unas ocasiones reporta al Director de Recursos Humanos y en algunos casos directamente al CEO (Chief Executive Officer ) .

Las labores más importantes del CLO son:

  • Gestión y definición del proceso de bienvenida de los nuevas incorporaciones a la empresa.
  • Gestión del conocimiento y know-how de la empresa
  • Cursos de formación y capacitación.
  • Supervisión e implementación de las tecnologías de aprendizaje, ya sean LMS, MOOC o NeuroK

Para conseguir los objetivos el CLO debe alinear las políticas de formación de la compañía con la visión de la misma, no sólo como un mero capacitador sino participando activamente en la definición de la estrategia de negocio, dado que la correcta formación de los empleados es clave para la consecución de los objetivos que se marque la organización.

Pero además el CLO debe tener en cuenta que una buena política de formación es una potente herramienta para retener el talento dentro de la empresa. Es por ello que cualquier plan formativo debe estar centrado en el capital humano permitiendo a cada persona de la organización formarse no solo en lo que la empresa necesita sino en lo que le motiva, porque ya hemos dicho que sin la adecuada motivación no hay aprendizaje significativo. El aprendizaje corporativo es mucho más que llenar cuestionarios de opción múltiple. Se trata de cautivar al personal para que pueda desarrollar al máximo sus habilidades.

El aprendizaje es el arma fundamental para prosperar en un entorno cambiante y es por este mismo motivo por el que el CLO debe velar porque los planes de formación no se estanquen. La formación debe ser adaptativa a los cambios. Por ello el CLO está obligado a estar siempre en la punta de lanza de las nuevas tendencias e instalar una mentalidad innovadora en la empresa.

Por último, CLO debe ser capaz de demostrar que los planes de formación obtienen resultados. Medir el ROI de los planes de formación no es sencillo, pero es parte fundamental para poder tomar las decisiones adecuadas para la mejora de esos planes. Para poder medir será imprescindible que la herramienta de formación usada pueda ofrecer las métricas adecuadas que muestren que efectivamente los empleados aprenden.

En este sentido NeuroK ofrece una serie de herramientas que ayudarán al CLO a mejorar los planes formativos y evaluarlos. Por ejemplo, puede ver en qué temas los trabajadores tienen menos conocimientos, o detectar lagunas que requieran de cursos específicos. NeuroK también permite detectar qué trabajadores están menos motivados al medir su grado de participación en los cursos.

Por último, para el CLO será importante poder saber si los cursos de formación están sirviendo de algo y NeuroK es una plataforma que le permitirá saber si los empleados aprovechan el curso viendo su nivel de participación en el mismo.