Las 6 Ds en la formación online

La decepción de los LMS y los MOOCs

En 2015, Peter Diamandis y Steven Kotler publicaron “Bold: How to Go Big, Create Wealth, and Impact the World”, dónde analizaron los modelos de crecimiento exponencial que ocurren cuando digitalizamos un proceso. Lo bautizaron como el modelo de las 6Ds por las 6 fases del proceso:

  1. Digitalización
    Todo comienza cuando se digitaliza un proceso que se estaba haciendo de manera tradicional. La digitalización implica una facilidad para el acceso que antes no era posible.
  2. Decepción
    La digitalización normalmente se limita copiar el mismo proceso original permitiendo hacerlo masivo, pero esa copia directa no suele funcionar. Pongamos el ejemplo de los smartphones. Los primeros modelos versiones miniaturizadas de ordenadores. Tenían teclados con teclas muy pequeñas, lápiz para simular el ratón, pantalla pequeña, etc. Obviamente la experiencia de uso era bastante mala.
  3. Disrupción
    En un momento dado alguien desarrolla una versión que lo cambia todo. En este caso fue el iPhone. Un nuevo concepto, sin lápiz, pantalla táctil y grande, sin teclado. Etc. Es en este momento cuando el crecimiento empieza a ser vertiginoso: las ventas del pionero se disparan y la competencia empieza a copiarles.
  4. Desmonetización
    Debido a la alta competencia la tecnología se va abaratando cada vez más. Hoy tenemos smartphones por menos 100€.
  5. Desmaterialización
    El resultado de la digitalización es que cada vez se hacen las cosas más pequeñas o se dejan de producir elementos. En el caso de los smartphones ahora en un solo dispositivo llevas el ordenador, la cámara de fotos, la agenda, el reloj, el GPS, etc. Otro ejemplo es Netflix y Spotify que han hecho desaparecer el DVD y el CD.
  6. Democratización
    Los bajos precios y los bajos costes de producción permiten llevarlo a todo el mundo. Hoy en día el mercado de mayor crecimiento para los smartphones son los países Africanos. 

 

Modelo 6D

 

El modelo aplicado a la formación

En el caso de la formación, lamentablemente, estamos sobre todo en la fase de la Decepción. Cuando se empezaron a digitalizar los procesos formativos lo que se hizo fue básicamente replicar lo que había en el aula.

Primero nacieron  los LMS, Sistemas de Gestión del Aprendizaje, de los que el más popular es  Moodle, que no dejan de ser plataformas que digitalizan, o mejor dicho informatizan, el modelo tradicional de clase magistral. El profesor provee el contenido y el LMS gestiona quien lo ve y cuando. En muchas ocasiones Moodle acaba siendo un sistema de  apoyo a las clases presenciales, un lugar dónde colgar los contenidos del curso y donde llevar la gestión del curso (notas, asistencias, etc.) 

Hace unos años nacieron los los MOOC, Cursos Online Abiertos y Masivos, en los que el grupo de estudiantes era masivo (miles de alumnos), pero cuyo problema fundamental es la tasa de abandono por parte de los estudiantes llega a ser del 90%. Al fin y al cabo es fundamentalmente contenido “enlatado”

Ninguno de los dos paradigmas aborda el problema entendiendo que la digitalización no puede ser una simple traslación del sistema físico al mundo digital, porque cuando haces eso lo que obtienes es un resultado decepcionante. 

La disrupción siempre viene acompañada del entendimiento que el cambio del medio físico al digital debe llevar aparejado un cambio en el proceso. Por eso creemos que NeuroK es a día de hoy de las pocas plataformas de formación online que es realmente disruptiva.

 

Nuestra visión del nuevo modelo

Cuando diseñamos NeuroK nos dimos cuenta de que las clases en el aula eran síncronas, es decir, que el aprendizaje ocurría mientras el alumno estaba en el aula. Sin embargo la formación online es por definición asíncrona, es decir, que es el alumno quien decide cuándo y cómo quiere aprender. Una vez entendido eso es fácil adivinar que el alumno sólo volverá a conectarse si está motivado para hacerlo y eso explica el altísimo grado de abandono de los MOOCs. No existe mucha motivación para sentarse delante de una pantalla a escuchar al profesor hacer un monólogo. 

Es por ello que desde el principio pusimos el énfasis en diseñar una experiencia que enganche al alumno para que se conecte y aprenda, pero sobre todo para que vuelva. Para conseguir esto creamos NeuroK sobre tres pilares fundamentales.

 

Formación centrada en el alumno

El primero de ellos es que hemos puesto al alumno en el centro del proceso de aprendizaje. No se trata de enseñar al alumno, se trata de que el alumno aprenda. Este cambio de enfoque es básico para entender que un proceso de digitalización para la educación, no puede basarse en grabar vídeos de profesores dando una clase magistral.

 

Cambiar el rol del profesor

El segundo pilar se deriva del anterior e implica cambiar el papel del profesor. El profesor no es el que lo sabe todo, la información está a golpe de click y seguramente hay un contenido en la red del mayor experto en su campo que lo cuenta mejor que el profesor. ¿Eso significa que el profesor debe desaparecer? No, eso significa que el profesor no lo sabe todo pero sí tiene el criterio para discernir cuales son las fuentes de información fiables y sobre todo es la persona que acompaña al alumno en el viaje y le ayuda a seguir el camino correcto.

 

El aprendizaje como experiencia motivadora

El tercer pilar sobre el que se construye NeuroK es que todas las decisiones de diseño se toman con el objetivo de conseguir una experiencia motivadora para el alumno porque solo si hay una buena motivación volverá y seguirá aprendiendo. Además la neurociencia nos empieza a mostrar que sólo a través de experiencias motivadoras conseguiremos un aprendizaje significativo