Marketing para Imbéciles

Fornieles

“Soy María Fornieles y soluciono problemas, como el señor Lobo, de Pulp Fiction”. Así, recurriendo al mítico personaje de película de Tarantino como ejemplo, se presenta María Fornieles, la granadina que quiere revolucionar el mundo de la mercadotecnia con su último libro, Marketing para Imbéciles, con el que pretende transmitir lo que ha aprendido a lo largo de estos años de una manera accesible y práctica. Tras formarse en múltiples y variadas disciplinas —”tengo el récord de títulos que no sirven para nada”, bromea— descubrió que lo suyo era ayudar a la gente. Licenciada en Filología Inglesa, profesora Bilingüe de Plástica y Tecnología en Secundaria, diseño gráfico e ilustración, producción cinematográfica, dirección de arte… son sólo algunas de las disciplinas en las que la autora se ha formado y trabajado antes de encontrar su camino. Ahora su intención es ayudar a que a cada uno descubra su vocación y la ponga en práctica.

NeuroK: ¿Cómo llegas al mundo del Marketing?

María Fornieles: “Fue, más que nada, casual. Soy una persona a la que le gusta hacer de todo y me faltaba explorar esta faceta. Me parecía que era muy útil aprender sobre el tema y empecé a investigar un poco por mi cuenta, hasta que se me fue un poco la pinza y decidí a irme a un evento de marketing que se celebraba en Boston, por probar. Vi que aquello se me daba bien y empecé a alternarlo con otras disciplinas. Le veía sentido, era la piedra angular que daba forma a todo lo que yo había venido haciendo hasta ese momento y me faltaba ese punto de aprender a venderlo. Pese a estudiar publicidad en su momento, no era una publicidad orientada a internet, era en soporte offline”. 

NK: ¿Qué te lleva a replantear el papel del marketing tradicional?

M.F.: “Nos pasamos la vida en Facebook, Twitter y demás redes sociales y veía que dedicaba muchas horas a eso y que no sacaba partido. A mi lo de perder el tiempo no me gusta mucho y pensé que si todo ese tiempo que dedico a redes sociales y a diferentes páginas lo pudiera dedicar a algo productivo… podrían hacerse cosas interesantes”.

NK: ¿Qué papel juega el marketing en el mundo de las RR.SS.?

M.F.: “Es fundamental. Es más, me parece una herramienta peligrosa, igual que el lenguaje visual. Y es imprescindible educar a la gente y que sepan que las cosas en internet no salen por casualidad: este enlace no está ahí porque sí, esta publicidad no te salta por azar. Es fundamental, como digo, y creo que hay que vivir en el siglo en el que estamos y en esta época el marketing en redes aporta más de lo que creemos”. 

NK: ¿Fue fácil pasar de la teoría a la realidad?

M.F.: “Pues lo que hice fue ponerlo en práctica desde el principio. Y empecé a probar con toda la gente que conocía que tuviera comercio propio o que se dedicaban a temas creativos, artistas digitales… Experimenté con ellos como conejillos de indias a ver cómo funcionaba. Y la realidad es que funcionaba. Todo esto combinado con mi arte de la palabra y el coaching agresivo dio como resultado un blog. Me puse de meta subir un post al día para ver qué resultados daba —elegí febrero, que era el mes más corto—. Y la verdad es que el blog funcionó muy, muy bien gracias a que se dieron una serie de pautas. La primera, hacerlo técnicamente como es recomendable, seguir los pasos y darle un tono que lo hiciera diferente a lo que habitualmente te encuentras en una bitácora. Aunque debo admitir que me salté muchas de las recomendaciones que me iban haciendo”. 

NK: ¿Cómo surge la idea de plasmarlo en forma de libro? 

M.F.: “Se pusieron en contacto conmigo los de la Editorial Esdrújula y me preguntaron si me había planteado hacer un libro. Les dije que sí, que mi idea era hacerlo por mi cuenta en la imprenta de un amigo. Me dijeron que no, que lo que me estaban proponiendo era que lo editara con ellos, ¡Y el resto es historia! Quería huir del modelo de marketing teórico y ofrecer algo mucho más práctico, la gente necesita herramientas que sean resolutivas en dos o tres párrafos como máximo”.

NK: ¿Has comenzado ya con el crowdfunding?

M.F.: “Ya tengo la ultima corrección y la idea es mandarlo a la imprenta para la primera prueba. Queremos comenzar esta semana con toda la estrategia de crowdfunding: ir calentando las redes sociales, empezar a realizar eventos… La idea es que a mediados de octubre esté lanzado, pues la presentación será el 3 de noviembre. Estoy recogiendo, también, los pasos que estoy dando y plasmarlo de alguna manera y que la gente sepa cómo hacer un crowdfunding”. 

NK: ¿Notas interés de la gente por el mundo del marketing?

M.F.: “Hay dos vertientes, por un lado hay gente que es muy friki del tema y por otro está la gente que es totalmente contrapuesta. Pero sí que la mayoría sabe que es una herramienta que si se sabe utilizar es muy útil. Y no sólo en temas de comercio, también en calidad de vida, saber dónde tienes que informarte, saber de qué forma tienes que aprender”.

NK: Entonces, ¿la gente es receptiva a la hora de formarse en estas cuestiones?

M.F.: “Les gusta aprender cuando ven resultados. Normalmente, cuando propones a alguien una serie de cambios en su negocio y le dices que pruebe cosas nuevas, siempre acaba saliendo el ‘cuñao’ que todos llevamos dentro y que nos pregunta que para qué sirve eso. Cuesta, pero si les demuestras que es efectivo, tiene buena acogida. Con muchos negocios yo misma he invertido una cantidad mínima —cinco o diez Euros— en publicidad, por ejemplo en Facebook, y cuando ven los resultados cambian de opinión. La gente es muy incrédula, y más en este mundo, donde siempre tienes que demostrar los resultados casi por anticipado”.

NK: ¿Qué tal nos vendemos los españoles?

M.F.: “En general nos vendemos mal. Creo que es un problema de autoestima. He vivido en Berlín, en Inglaterra, he visitado muchos países y cuanto más salgo fuera más veo que como en España, en ningún sitio. Y en Granada ni te cuento.Tenemos un problema de autoestima bastante grande, pensamos que lo nuestro no es suficientemente bueno, que no está a la altura de lo de fuera. Y encima tenemos una fuga de cerebros alarmante. Soy patriota porque me gusta mucho España y es un sitio que me ha educado perfectamente, pero también es cierto que no me ha dado la oportunidad de demostrarlo. Y si lo ha hecho, ha sido de manera precaria, siempre hay alguien que lo hace más barato que tú. No nos queremos, no apreciamos lo que tenemos, no nos han enseñado a querernos —que es una parte fundamental de la educación emocional—. Como dicen los americanos, ‘el césped es siempre más verde en casa del vecino’. Y es al contrario, el césped español es mucho más verde que en otros países en cuanto a calidad de vida”. 

NK: ¿En qué situación se encuentra la educación actual?

M.F.: “El sistema educativo tradicional está obsoleto. En estos momentos estamos en pleno cambio, y se nota una barbaridad. Cuando yo era profesora bilingüe de Plástica y Tecnología en Secundaria era muy duro ver a los niños seis o siete horas sentados en el mismo sitio, no aguantaba ni yo. Hay que educar a los alumnos a través de los temas que les despiertan interés. Si lo que les interesa y motiva es Cristiano Ronaldo, debemos utilizarlo como herramienta para llamar su atención. Es necesario que esos cambios se generalicen y empiecen a verse como algo normal”.

NK: ¿Qué papel juega la educación online en este escenario?

M.F.: “Se han roto muchas barreras en el tema educativo, ya no te tienes que apuntar a un curso presencial en una universidad, hay herramientas de sobra y cada uno podemos adaptarlas a nuestra forma de vida. Gracias a las plataformas online, como NeuroK, que a mi me gustan mucho, hay más diversidad. Conocí vuestro proyecto hace algún tiempo y es una de las plataformas que recomiendo en mi libro. Además, coincidió en el tiempo con una charla sobre Neuroeducación a la que asistí, y que me pareció ‘porno’ para el cerebro. NeuroK no se parece a la educación online al uso, no es una plataforma en la que tu pones el curso y ya está”.

NK: ¿Cuándo se presenta Marketing para Imbéciles?

M.F.: “Tiene que salir antes del 3 de noviembre porque ese día es la presentación, que espero que se llene, aunque sea de familia y amigos. Si el libro no se vende bien querrá decir que lo que propongo no es tan bueno”.