Un paseo por la historia y evolución de la educación (parte II)

Aquí llega la segunda parte sobre la historia y evolución de la educación. Ya hemos hablado de los primeros “sistemas educativos” a la concepción de clase, profesor, alumno. Si conocemos de donde venimos, quizás podamos entender hacia donde vamos, y hasta cambiar si no nos gusta.

En este post avanzaremos desde la aparición del humanismo al sistema educativo actual.

El humanismo

Llegó el renacimiento y nace el humanismo con el objetivo de recuperar a los clásicos griegos y romanos. En esta época los alumnos eran iniciados muy temprano en la lectura de los clásicos, así aprendían lo más pronto posible, el latín elegante y necesario para la propia producción literaria. En un primer momento, de las ciencias sólo interesaba la erudición, es decir, las noticias históricas o mitológicas que sirvieran para aclarar los textos.
Pero en esta época también apareció la imprenta que lo cambió todo. De la noche a la mañana –hoy nos parecería un proceso lento, pero para la época aquello ocurrió a toda velocidad–, la palabra escrita en lengua común, y no en latín, empezó a distribuirse rápidamente. Permitiendo llegar el conocimiento a cualquier sitio sin la censura de la iglesia.
El renacimiento no sólo fue el tiempo en el que se recuperó a los clásicos, también fue el tiempo de Maquiavelo que lanzó una atrevida doctrina de la seguridad y el estado; el de Montaigne que propuso una concepción más mundana de la moralidad del hombre; el de Copérnico, Galileo, Descartes y Bacon que emanciparon la ciencia y la filosofía de su grillete medieval; y el de Lutero que pidió más libertad en las relaciones del creyente con la iglesia.
Todo esto sostenido por unas escuelas que salieron de los conventos y que se acercaron a la gente común.

 

Edad moderna

A partir del siglo XIX nacen los actuales sistemas educativos, inspirados el sistema implantado en Prusia y están organizados y controlados por el Estado. Este sistema educativo implantó la escuela primaria obligatoria y gratuita que duraba 8 años durante los cuales se aprendía no sólo lectura, escritura y aritmética sino también una estricta ética basada en la disciplina y la obediencia. Después de esta educación básica existía una educación secundaría privada para la élite.
El resto de países del entorno copiaron el sistema y lo evolucionaron hasta lo que conocemos hoy en día.
Es durante el siglo XX cuando se establece la estructura que conocemos hoy con educación primaria, secundaria y universitaria. Además ocurre una verdadera democratización en los países más prósperos universalizando la educación a prácticamente todas las clases sociales. Son los estados los que asumen los enormes costes de inversión necesarios para la construcción de escuelas y universidades y para la formación y contratación de maestros y profesores.

Hoy

En el arranque del siglo XXI y pese a los esfuerzos, no se ha conseguido llevar ese nivel al resto de países más pobres debido a la altísima inversión necesaria. Además se nos presenta otro reto, el ritmo de todos los avances y nuevos descubrimientos que suceden cada día hace que las universidades, tal y como están concebidas, sean poco ágiles para adaptar los currículos. No sólo eso, por el mismo motivo hoy en día no basta con terminar la universidad, debemos seguir formándonos para no quedar obsoletos rápidamente.
Pero no todo es negativo, tenemos ante nosotros una herramienta que nos podría ayudar a resolver el problema. Esa herramienta es la digitalización y supone una oportunidad de oro para conseguir formar a todos a un coste que sea asumible. Pero para ello será necesario llegar el punto de disrupción que ya comentábamos en el artículo Las 6Ds en la formación online.