Visual Thinking o Aprendizaje Visual

VT

 

Si puedes dibujarlo es que lo has entendido. Bajo esta premisa nace el Visual Thinking o Pensamiento Visual, herramienta que desde hace unos cinco años ha aterrizado en España con el aval de empresas de primer nivel como Google, Microsoft, Apple, Facebook o Amazon… que han introducido este mecanismo de manera natural en sus métodos de trabajo y la emplean, sobre todo, en ámbitos relacionados con la innovación y el brainstroming.

Si tenemos en cuenta que somos seres visuales —el 80% de nuestro cerebro esté diseñado para identificar y distinguir imágenes—, algo que se ha acentuado más si cabe en la era digital, ¿qué debemos entender por Visual Thinking? Se trata de un mecanismo que permite la expresión de conceptos, pensamientos e ideas a través de esquemas, gráficos o diagramas, y que logra que conceptos  que a priori pueden resultar complejos y densos, puedan ser expresados con sencillez, de manera que a un simple. Logramos que pensamientos complejos queden claros y puedan ser asimilados a un simple golpe de vista: si puedes dibujarlo es que lo has entendido, como decíamos al comienzo de este artículo, y si lo has entendido es que lo has aprendido.

En plena era digital el fenómeno del pensamiento visual, pintar esquemáticamente en una hoja de papel, podría parecer algo bastante atrasado, pero el amplio campo de aplicación permite que este sencillo método —en el momento en que se conocen las reglas fundamentales para un buen desarrollo— ha convertido el doodling, el garabateo, en una de las técnicas preferidas por creativos, ejecutivos y docentes. Esta técnica de relacionar una idea con un dibujo no es nueva, en 1969 fue el psicólogo alemán Rudolf Arnheim quien empezó a estudiar esta herramienta y sus posibilidades. Sus teorías quedaron plasmadas en en el libro Visual Thinking. En la actualidad, Dan Roam consultor estadounidense se ha convertido en todo un gurú de este método con su libro Tu mundo en una servilleta, bestseller que ha acabado siendo todo un fenómeno de masas.

Servilleta

 

Las tres fases del Pensamiento Visual

Según explica Dan Roam en su libro Tu mundo en una servilleta (editado en castellano el año 2010 por Ediciones Gestión 2000) todo proceso de Visual Thinking cuenta con una serie de estadios que posibilitan el procesamiento de la información de manera que nos permita compartir de una manera clara y accesible nuestras ideas. Como bien cuenta Rafael Zaragoza, cofundador de ThinkersCo en un interesante artículo publicado en Scrum son cuatro las fases que conforman el pensamiento visual:

 

    •    Visual Mapping (elaborar un mapa visual), recoger información; es decir tratar de capturar todo lo relevante sobre la temática en cuestión o del problema que queremos abordar. En esta fase lo que queremos es recoger datos que podamos abordar, es decir no saturarnos sino que lo que recojamos podamos colgarlo en la pared para tenerlo a mano. Aquí utilizamos Mindmaps, clusters de información , etc.

    •    Visual Explore (Exploración Visual), escoger los datos que nos interesan; aquí nos encontramos en la dicotomía de cantidad VS calidad, debemos empezar a filtrar la información y comenzar ya a ver patrones. Para ello podemos tratar de organizar la información con los 6W (What, Who, When…) De esta manera comenzaremos a visualizar datos relevantes o hechos irrefutables.

    •    Visual Building (Hacer una construcción visual),  transformar las palabras en imágenes; en esta fase es donde realmente comenzamos a pasar de esos datos a construirlos de forma visual. Dependiendo de la naturaleza del dato tendremos diferentes formas de visualizarlo.

    •    Visual Testing, lograr comunicar lo que queremos a nuestra audiencia de una forma clara y concisa. Para ello no hablamos de datos o solo un dibujo, sino de historias, es decir con la ayuda del Storytelling o Storyboards ayudaremos a nuestra audiencia comunicarles de manera concisa lo que queremos expresar.

 

Visual Thinking como herramienta docente

Mientras que escribir es una cualidad aprendida, dibujar es algo innato en el ser humano. El lenguaje gráfico, expresado de una manera ordenada y acompañado de frases sencillas, puede ser comprendido de manera universal. A demás, teniendo en cuenta que el sentido de la vista es uno de los más utilizados en nuestra cultura, con el uso de imágenes combinadas con diferentes anotaciones podemos llegar a resolver diferentes problemas, podemos encontrar vínculos entre conceptos que hasta ese momento parecían no guardar relación, podemos tener una visión más amplia y general de la situación… todo esto, bien analizado puede ayudarnos a resolver problemas a la hora ofrecer experiencias de aprendizaje a los alumnos. A esto debemos sumar que al cerebro siempre le cuesta mucho menos esfuerzo procesar una imagen que una secuencia de palabras, es lo que el refranero español traduce como “vale más una imagen que mil palabras”.

Las nuevas tecnologías —con la aportación de las pizarras digitales, ordenadores, tabletas, etc., nos dan la posibilidad de añadir fotografías, símbolos e, incluso, emoticono— se han convertido en aliadas de esta técnica. Incluso la utilización de bolígrafos y rotuladores de colores permiten captar de una manera más efectiva la atención de los estudiantes.

El pensamiento visual tiene la ventaja de que se puede aplicar a todos los estadios del aprendizaje, desde los más pequeños, que estarán encantados con esta técnica y con poder dibujar, a los más mayores quienes comprobarán la sencillez y efectividad de esta metodología. Y que de hecho no les resultará desconocida pues siempre ha sido frecuente hacer pequeños dibujos esquemáticos a la hora, por ejemplo, de tomar apuntes. 

A muchos esta herramienta les da reparo porque afirman que no saben dibujar, pero debemos tener en cuenta que no se trata de realizar una obra de arte, sino de plasmar ideas de forma concisa. Es un mecanismo más al servicio de profesores y alumnos que puede resultar de lo más efectiva si se realiza de manera adecuada y que combinada con otras herramientas educativas como la gamificación o las clases invertidas pueden ser tremendamente útiles a la hora de motivar a los alumnos. 

 

 

Photo credit: giulia.forsythe via Visualhunt.com CC BY-NC-SA