Diseño centrado en el alumno

El Diseño Centrado en el Usuario es una filosofía de diseño acuñada por Donald Norman en los años 80. Tiene por objetivo entender a los usuarios, las tareas que realizan y su entorno y debe estar dirigido y refinado por la evaluación que se hace con los propios usuarios.

Si echamos un vistazo, y no hay necesidad de hacer un análisis profundo, se ve que tanto los
Cursos Online Masivos y Abiertos (MOOC, del inglés Massive Online Open Courses) como los Sistemas de Gestión del Aprendizaje (LMS, del inglés Learning Management Systems) más habituales, como Moodle, replican el esquema clásico de un aula física poniendo al profesor en el centro del proceso.

El esquema clásico de formación

Es del profesor desde el que parte todo; estructura del curso, contenidos, gestión de alumnos, calendarios, etc. Se crean así herramientas diseñadas para hacer la vida más fácil al profesor tales como herramientas de edición de contenidos, herramientas para creación de tareas o actividades autoevaluables (tipo test y similares), calendarios, repositorios de documentación, etc.

Pero nada de esto es especialmente útil para el alumno en un aula virtual, para empezar porque el mismo concepto “Aula Virtual” no tiene sentido alguno. Un aula es un espacio físico donde se imparten clases y su característica básica es que el alumno ha de estar presente a la vez que el profesor y el resto de alumnos. Intentar replicar el modelo del mundo físico al virtual, lo que nos lleva es a un sistema decepcionante.

 

El esquema de formación que propone NeuroK

Es por esto que en NeuroK decidimos pensarlo de otro modo completamente diferente. La digitalización de un proceso necesita obligatoriamente centrarse en el usuario y el usuario principal no es el profesor, porque el objetivo no es que el profesor enseñe sino que el alumno aprenda

Si ponemos al alumno en el centro entonces las preguntas clave no son ¿Cómo enseñamos a los alumnos? ¿Qué herramientas necesita el profesor para enseñar? La pregunta clave será ¿Cómo aprende un alumno? 

Una de claves para entender cómo aprendemos es entender que somos seres sociales. Albert Bandura explica en su Teoría del Aprendizaje Social que nuestro comportamiento no es sólo resultado de nuestras propias experiencias sino que podemos aprender observando a los demás y aprender de sus aciertos y errores. Además esta teoría se complementa con el descubrimiento de las neuronas espejo las cuales se activan tanto si el alumno hace algo por sí mismo como si observa un comportamiento en otro. Es decir, que tanto psicológica como fisiológicamente estamos diseñados para aprender a través de la observación y la interacción con los demás. 

Social Network

Diseño con aspecto de red social

Este es el motivo por el cual diseñamos NeuroK como una red social en la que el alumno se relaciona con los demás alumnos y con los profesores en un entorno que favorece el intercambio de experiencias y conocimientos. El flujo de información ya no parte del profesor hacia los alumnos sino que se distribuye en una red yendo de alumno a alumno, de profesor a alumno e incluso de alumno a profesor. Porque todos podemos aprender de los demás, incluso el maestro del aprendiz.

Pero con eso no es suficiente. Recibir información de todos no es siempre bueno. Todos descartamos información simplemente porque viene de una fuente que no nos inspira confianza y, por el contrario, le damos mucho valor a lo que aprendemos de otros. Esta capacidad de filtrar las fuentes de información es básica también para el aprendizaje, es básico para formar nuestro propio criterio. Por eso en NeuroK se tomaron dos decisiones centradas, de nuevo, en el alumno. La primera es que todo lo que publica un alumno está accesible a todos, es público (visible para los usuarios de ese curso). La segunda es que el alumno es libre de seguir o dejar de seguir a quien quiera, porque el alumno debe seguir su propio camino.

Hay otras muchas decisiones de diseño tomadas teniendo claro que el usuario principal es el alumno y no el profesor; como las evaluaciones por pares, la priorización de contenidos, las valoraciones, y otras muchas de las que ya hablaremos más adelante. Pero lo realmente importante es entender que digitalizar el aprendizaje no puede consistir en replicar virtualmente la estructura de un aula sino que se deben digitalizar los procesos que ocurren allí y que permiten al alumno aprender