Educar para la creatividad

Creativity

 

Según recoge el Diccionario de la Real Academia Española, por creatividad debemos entender la ‘Facultad de crear’ o ‘capacidad de creación’, en sus dos acepciones. En este momento de incertidumbre en el que se halla la educación en general y los profesores en particular, los nuevos modelos educativos deben fomentar la creatividad de los alumnos como una herramienta de desarrollo personal y, en un futuro, profesional. En la realidad cambiante en la que  nos encontramos con una creatividad desarrollada se puede ayudar a afrontar los retos que se nos presenten en el horizonte. De manera que una persona que tenga desarrollada su capacidad creativa puede afrontar problemas con soluciones que transciendan los canales habituales y obvios, y que pueda enfrentarse a desafíos para los que no ha sido educado, ya sea porque dichas problemáticas no existían en ese momento o por una falta de preparación en ese ámbito. En ambos casos, si una persona está preparada para ser creativa, podrá buscar soluciones a hechos imprevistos.

Una educación en la que se fomentan los procesos creativos lleva implícita una actitud curiosa, que plantea inquietudes por los temas que se se están desarrollando; un cierto talante crítico que favorezca replantearse los postulados que se dan por ciertos; fomenta la búsqueda de otras respuestas alternativas; etc. En definitiva, si estimulamos la imaginación de los alumnos obtendremos personas con una disposición a profundizar más en los temas, que logran emocionarse y se implican en el proceso de aprendizaje.

Pero estos procesos de aprendizaje creativo, como decíamos, no son sólo cuestión de los alumnos, los profesores también deben fomentar su propia creatividad. Los profesores han de ser flexibles y tener la capacidad de adaptación a los cambios e imprevistos que puedan ir surgiendo en el desarrollo de la clase y el curso: Su ejemplo será en el que deban mirarse los alumnos. Si contamos con profesores dotados de imaginación y creatividad será mucho más fácil para los educando empezar a trabajar su parte creativa. 

Pero, ¿Cómo podemos implementar el aprendizaje creativo a las clases? Desde Tiching nos marcan algunas claves que debemos tener en cuenta a la hora de introducir en el currículo la creatividad. Estratactamos las que a nuestro juicio nos parecen más relevantes:

 

  •  Todas las personas son creativas: Uno de los errores que solemos cometer es considerar únicamente actividades creativas aquellas que tienen que ver con el arte, como la música o la pintura. Sin embargo, cada persona tenemos un talento y una actividad con la que disfrutamos y en la que podemos desarrollar nuestra imaginación. ¡Sólo debemos aprender a encontrarlo!
  • Si quieres alumnos creativos, sé un docente creativo: Debemos estar dispuestos a modificar nuestra manera también de dar clase. Si hacemos lo mismo de siempre, nuestros alumnos aprenderán lo mismo de siempre. Ve cada día a tu trabajo con la mente bien abierta, dispuesto a aprender nuevas formas de hacer las cosas y a escuchar y tener en cuenta las propuestas de tus alumnos.
  •  No existen los errores: Intentar algo y no conseguirlo no es fallar, es una forma de aprendizaje. Lo importante no es el resultado en sí mismo, sino el proceso y lo que aprendemos con él. Las personas que nunca se equivocan es porque nunca han intentado nada nuevo. ¡Anima a tus alumnos a perder el miedo a equivocarse!
  •  Crea un ambiente que fomente el pensamiento creativo: ¡Intenta que en tu aula se reconozca la creatividad! Puedes exponer tablones de anuncios para mostrar diferentes maneras de resolver un problema, o soluciones creativas a un escenario del mundo real. También es interesante reservar algún espacio para la generación de ideas, como una mesa de pensar, un rincón de dibujo, o un espacio para que los grupos intercambien y generen propuestas.
  •  Anima la curiosidad de tus alumnos: Los niños ya están llenos de creatividad y curiosidad, lo más importante es darles espacio y libertad para que puedan utilizarla. Averigua qué les interesa y aprovéchalo para que aprendan cosas nuevas relacionadas.

 

Si queremos un buen desarrollo de la creatividad en el alumnado, para lograr una sociedad cuyos miembros empleen todo el potencial de esta poderosa herramienta, debemos empezar a trabajar desde los primeros estadio de la educación hasta los niveles superiores, incluso, convertir la creatividad en un proceso en continuo desarrollo a lo largo de nuestra vida, haciendo de ello algo habitual, pues nos será de gran utilidad en todos los aspectos de nuestro desarrollo personal.

 

 

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