Un contrato de aprendizaje es un acuerdo negociado entre el educador y el alumno que especifica qué se va a aprender, cómo, en qué plazo y cómo se evaluará. Esta herramienta, usada desde los años 70 en educación de adultos, está ganando relevancia en todos los niveles educativos.
Componentes de un contrato de aprendizaje
- Objetivos de aprendizaje: Qué competencias o conocimientos se pretenden adquirir
- Recursos y estrategias: Cómo se va a alcanzar esos objetivos
- Evidencias: Qué productos o demostraciones mostrarán el aprendizaje
- Criterios de evaluación: Cómo se valorará la calidad del trabajo
- Plazos: Fechas de entrega y revisiones intermedias
Beneficios
El contrato de aprendizaje satisface la necesidad de autonomía (Teoría de la Autodeterminación), desarrolla habilidades de planificación y autorregulación, y hace explícitas las expectativas para ambas partes. La negociación del contrato es en sí misma una experiencia de aprendizaje valiosa.
Complementa con diseño centrado en el alumno y motivación.